Un equipo docente formado por médicos de planta, jefes de residentes y especialistas que siguen haciendo guardia. Coordinamos los seminarios, revisamos cada caso clínico antes de publicarlo y acompañamos a quienes recién empiezan a moverse por la sala.
La historia del proyecto no empieza en una oficina, sino en pasillos de guardia y en grupos de residentes que se pasaban apuntes a las tres de la mañana. Estos son los tramos que marcaron el rumbo.
Primeros meses
Cuatro residentes de distintas especialidades empezaron a comentar un caso de disnea en guardia. La discusión se volvió tan útil que decidieron guardarla por escrito para no repetir los mismos errores al año siguiente.
Año siguiente
Se sumaron docentes de clínica médica y cirugía. El formato fue sencillo: una hora de exposición, otra de preguntas reales. Asistieron treinta personas y quedó claro que hacía falta un calendario estable y no encuentros sueltos.
Consolidación
Incorporamos escenarios de guardia con maniquíes y actores: paro, sepsis, vía aérea difícil. Los residentes de primer año practicaban sin la presión de un paciente real, y los de último año hacían de instructores. Ese intercambio cambió el tono de la comunidad.
Organización por especialidad
Ordenamos el archivo por especialidad y nivel de formación. Las guías de manejo de guardia, los protocolos breves y las hojas de ruta se volvieron el recurso más consultado, sobre todo en las primeras semanas de rotación.
Etapa actual
Hoy el Colegio sostiene un calendario de seminarios, un espacio de dudas clínicas moderado por docentes y una preparación guiada para el examen de residencia. La idea sigue siendo la misma: que ningún junior tenga que resolver solo una duda en plena guardia.
El Colegio de Médicos Juniors no nació de un plan de negocios ni de una idea improvisada. Empezó como un grupo de residentes que se juntaba después de las guardias para repasar casos que no habían salido bien. Con el tiempo, esas charlas se ordenaron, se grabaron y se convirtieron en el material que hoy compartimos con colegas de distintas especialidades.
Primera etapa
Un aula prestada, dos veces por semana, con casos traídos por residentes de clínica médica y cirugía. Sin programa fijo, sin certificados. Solo la necesidad de entender qué había fallado en la guardia anterior.
Segunda etapa
Incorporamos docentes invitados y armamos un calendario trimestral. Los talleres de simulación clínica exigieron coordinar salas, insumos y horarios con los servicios del hospital. Ahí aprendimos a sostener la logística, no solo el contenido.
Tercera etapa
El material creció y hubo que ordenarlo: guías de manejo de guardia, casos comentados y recursos descargables agrupados por especialidad y nivel de formación. Fue la decisión que más tiempo nos llevó y la que más claridad dio al proyecto.
Etapa actual
Hoy participan residentes de varias provincias, con acompañamiento docente continuo y un espacio para compartir dudas reales. El objetivo sigue siendo el mismo: que la práctica hospitalaria diaria se sostenga con criterio y no en soledad.
+40
casos clínicos comentados publicados y revisados por docentes en actividad.
12
especialidades con material propio, desde clínica médica hasta emergentología.
3 niveles
de formación: ingreso a la residencia, residente en curso y preparación de exámenes.